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lunes, 21 de octubre de 2013

Reseña: "Anne, la de Ingleside" de Lucy Maud Motgomery

“Anne, la de Ingleside” de Lucy Maud Montgomery

Saga: Anne Shirley #6
Editorial: Emecé
N° de Páginas: 390
Precio: 83,00 $

Sinopsis
 “Anne, ahora madre de seis chicos, está al frente de un hogar feliz y lleno de vida. Casada desde hace quince años, repentinamente comienza a preguntarse si Gilbert – convertido en un médico tan destacado como afable – aún la ama. Pero, ¿podría ser de otra manera si se tiene en cuenta que ella sigue siendo la misma heroína soñadora de Tejados Verdes?
 Mientras el matrimonio recibe la visita de una insoportable y quejosa tía, así como también de mascotas simpáticas y adorables, los niños de la familia revelan aspectos singulares de sus personalidades. Jem, obsesionado por los dilemas morales y el más allá; el sensible e imaginativo Walter; las mellizas Nan y Di, que dan sus primeros pasos, no sin tropiezos, en sociedad; la pequeña y sentenciosa Shirley, y Rilla, la benjamina. Todos ellos protagonizan, en Anne la de Ingleside, aventuras divertidas y emotivas, guiados por la calidez de Anne, el buen humor de Gilbert y la sensatez de Susan.”




Opinión (Sin Spoilers)
 Una vez más, me deleito ante la pluma de Montgomery y disfruto de las andanzas de Anne y compañía. Aunque debo decir que esta vez esta sexta entrega, de a poco, no se enfoca tanto en Anne como en sus anteriores entregas. Esta vez, Montgomery nos hace conocer las aventuras de los niños Blythe: Jem, Walter, las mellizas Di y Nan, Shirley y la pequeña Rilla. Pero por eso no impide que conozcamos un poco las vivencias de Anne, Gilbert y Susan en Ingleside.
 Dentro del libro nos encontraremos con diferentes situaciones que tendrán que afrontar algunos personajes; desde la visita de un pariente tan “amargado” hasta la posible falta de amor en alguien. Pero también no nos olvidemos de las típicas anécdotas protagonizadas por segundas personas que he solido ver en ocasiones dentro de la saga (especialmente desde que leí Anne, la de Álamos Ventosos). Pero si hay algo que me ha divertido son los capítulos que son protagonizados por los niños Blythe y las ocurrencias de Susan por cada comentario u opinión acerca de las aventuras de esos niños en cuestión. Aunque los escenarios de la historia sea siempre en Glen e Ingleside; me hubiera gustado volver a ver Avonlea y, especialmente, a Tejados Verdes. Por suerte, me consuela que en los dos primeros capítulos se hayan dedicado cariñosamente en esos escenarios y nada menos con Anne, Diana y Rachel Lynde (Aunque eché muchísimo de menos en ver a Marilla dentro del libro – apenas la mencionan).

 “- Pero, ¡Susan! ¿Qué pasó con Gog y Magog? Ay, no se habrán roto, ¿no?
- No, no, mi querida señora – exclamó Susan. Se puso muy roja de vergüenza y salió corriendo de la habitación. Volvió en seguida con los dos perros de porcelana, que siempre presidían el hogar de Ingleside. – No sé cómo me pude olvidarme de volver a ponerlos en su lugar antes de su llegada. ¿Sabe que sucedió, mi querida señora? La señora de Charles Day, de Charlottetown, estuvo de visita al día siguiente de su partida, y usted sabe lo escrupulosa y cuidadosa que es. Walter pensó que tenía que darle conversación y comenzó señalándole los perros. <<Este es Dios y este es Mi Dios>>, dijo, pobrecito inocente. Yo estaba horrorizada, y pensé que me moría al verle la cara a la señora Day. Le expliqué lo mejor que pude, porque no quería que nos creyera una familia de herejes, pero decidí guardar los perros en el armario de la loza, fuera de la visita hasta que usted volviera.”

Anne Blythe y Susan Baker

 Con los personajes…
 ¿Qué puedo decir que no haya dicho en los libros anteriores?
 Anne se convirtió en una maravillosa esposa y una responsable y cariñosa madre de seis niños; pero en el fondo sigue siendo la misma soñadora de Tejados Verdes. Gilbert sigue siendo el mismo hombre con un buen sentido del humor, un responsable médico y que sigue amando a su Anne. Luego está Susan Baker, una mujer realmente que se merece respetar y que es la confidente de Anne en el cuidado de los niños y de Ingleside. Y mencionando a los niños Blythe, cada uno de ellos tiene una personalidad muy particular y su visión del mundo. Jem es un chico realmente aventurero y dulce el cual nos dará las vivencias más divertidas y duras que puede presenciar un niño de su edad (y que sin duda y por ahora es mi favorito dentro de los niños Blythe). Walter es el más sensible de sus hermanos y que sin duda ha heredado la sensibilidad y el poder imaginativo de su madre. Nan y Di son dos mellizas muy diferentes por su físico y comparten sus primeros pasos hacía la sociedad y aprenden algunas lecciones que seguramente no se olvidarán en toda su vida. La penúltima en presentarse es Shirley, personaje del cual no nos dará conocer mucho y que espero que no sea un personaje de relleno (eso lo quiero ver en el siguiente libro y comprobarlo). Por último tenemos a la pequeña Rilla, una niña tan encantadora, que empieza dar sus primeros pasos al mundo que le rodea y que no se queda para atrás de sus hermanos y hermanas mayores.
 Pero las cosas no acaban aquí. Claro que no.
 Puede que me haya encantado mucho este libro, pero también tiene sus contras. ¿Cómo cuales? Pues la poca presencia de Shirley dentro de la historia, que sin duda no sé si lo habrá pasado de largo y no tenía todo el tiempo del mundo para dedicarle un solo capítulo; algunas situaciones que se han hecho pesadas o que simplemente me hubiera gustado ver más dentro del libro (Un ejemplo: cuando Anne decide retomar su oficio como “casamentera” tal como pasó en Anne, la de Álamos Ventosos) e incluso me hubiera encantado volver a reencontrarme algunos personajes de los libros anteriores como Marilla (tal como lo dije hace un rato) o a Phillipa Gordon; o simplemente de disfrutar un poco más de la compañía de algunos como Cornelia Elliot (¡Mi querida señora que siempre critica los hombres!) o Leslie Ford (la chica que una vez sufrió como mártir por un esposo discapacitado mentalmente).
 Pero si hay algo que me consuela es… ¡Haber vuelto a ver a mi querida Rebecca Dew! La adoro. Es imposible no adorar a esa mujer (bueno, al menos en mi caso).

 “- Jem, querido, ¿por qué no estás en tu cama? Nos… nos asustamos. No podíamos encontrarte por ningún lado y… y… no se nos ocurrió buscarte aquí.
- Quería estar aquí porque así podría verlos a ti y a papá cuando llegaran a casa. Me sentí tan solito que tuve que venir a acostarme.”

Anne Blythe y Jem Blythe

 Creo que ya no tengo nada más que decir. Por mí, me ha encantado este libro, pese a las pocas fallas que tiene, y que sin duda espero con ansias el penúltimo libro de mi querida y adorada Anne.
 Y si no lo leyeron...
 ¡Por Dios!
 ¿A qué esperan?


Puntuación: 4

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